martes, 22 de mayo de 2012

Cerro Torre

Un día soleado y sin nubes en El Chalten es todo un acontecimiento. Es el día que esperan escaladores y fotógrafos durante semanas, refugiados en las cabañas mientras aguantan tormentas y vientos terribles. Mucha gente se va de El Chalten sin haber podido ver nada.

Hoy es ese día de buen tiempo...
¡Y es nuestro primer día en El Chalten!

Parece que nuestra suerte ha cambiado definitivamente ;-)


Desde El Chalten subimos las primeras rampas por un camino muy poco prometedor... desde aquí las moles que quedan tan cerca no se pueden ver y el camino no se diferencia de cualquier otro. Pero el cartel nos confirma que estamos de camino a la Laguna Torre!


Muy pronto el Fitz Roy y el Cerro Torre, con toda su corte, asoman la "cabeza". Algo tan grande es difícil de esconder :D

A la izquierda también se muestra el Cerro Solo con sus glaciares colgantes.


Nos internamos momentáneamente en un bosque para, un poco más tarde, salir al primer mirador del Cerro Torre.


El día es estupendo. Viendo el Cerro Torre desde el mirador parece increíble que sea tan difícil de observar normalmente ( y más de escalar ;-).

Se ven perfectamente, de derecha a izquierda, el Cerro Adela, el Cerro Torre, la Aguja Egger y el Cerro Standhardt. Delante de nosotros se encuentra una parte importante de la historia del alpinismo mundial... El nombre de cada uno de estos picos tiene detrás una historia de esfuerzo y superación, muchas veces con final trágico.


Llegamos a la Laguna Torre y la Aguja Bífida asoma ya a la derecha del Cerro Standhardt. El glaciar se termina abruptamente al otro lado de la Laguna Torre, justo en frente de nosotros.


Los trozos de hielo flotan a la deriva en la Laguna Torre. Un leve viento helado nos golpea la cara.



Rodeamos la Laguna Torre por la derecha, ligeramente en en cuesta, hacia el Mirador Maestri.


En el Mirador Mestri podemos ver el glaciar con más claridad. Lo que parecía tierra firme es, en realidad, hielo del glaciar cubierto por la tierra que ha caído de las laderas arenosas.

Miramos con cierto rencor el cartel que prohíbe seguir a partir de aquí... pero la ladera es inestable y hay grandes bloques de piedra que se apoyan sobre la tierra totalmente suelta, listos para caer en cualquier momento.

Si hubiésemos querido entrar en el glaciar deberíamos haber ido por el otro lado de la Laguna Torre y haber llevado material para encordarnos. A partir de aquí el camino es solo para verdaderos alpinistas

Pero quien sabe... algún día, algún día, cuando seamos mayores.


Con resignación nos damos la vuelta por donde hemos venido, de vuelta a la seguridad de El Chalten. Y con el espectáculo del Cerro Torre para siempre en nuestras retinas.

Un par de meses más tarde David Lama liberaría la vía del Compresor al Cerro Torre.

martes, 8 de mayo de 2012

Peñas del Prado, Gatos Pretos

"Hoy me he levantado dando un salto mortal..."
Estabamos de vuelta en las Peñas del Prado para hacer los tres largos de Gatos Pretos (IV+, 130m).


Tete nos deseó suerte antes de salir hacia la aventura :D


"...he echado un par de huevos a mi sartén
dando volteretas he llegado al baño
me he duchado y he despilfarrado el gel..."



"Porque hoy... algo me dice que voy a pasármelo bien..."


"Sé que tengo algunos enemigos
pero esta noche no podrán contar conmigo
porque voy a convertirme en hombre-lobo
me he jurado a mí mismo que no dormiré solo
Porque hoy... de hoy no pasa y voy a pasármelo bien..."




"Voy a cogerme un pedo de los que hacen afición
me iré arrastrando a casa con la sonrisa puesta
mañana ya si puedo dormiré la siesta
pero esta noche no (esta noche no).
Esta noche, algo me dice... que voy a pasármelo bien..."




"Hoy me he levantado dando un salto mortal
me he quitado el pijama sin usar las manos
dando volteretas he llegado al baño
le he dado buenos días a mis padres y hermanos
Porque hoy... hoy no se porqué, pero voy a pasármelo bien..."





"Voy a pasármelo bien.
Voy a pasármelo muy bien.
Muy bien, muy bien.
Y voy a pasármelo bien.
Muy bien, muy bien, muy bien."




"Muy...
bien..."

domingo, 29 de abril de 2012

Ohne Dich



Otro 29 de abril...

lunes, 9 de abril de 2012

El Chaltén... el fin del mundo

Llegando a El Chalten, cruzamos los límites del Parque Nacional de los Glaciares. Ahora, a la luz del sol, los gigantes que rodean el poblado siguen impresionando tanto como la noche anterior.

Echamos una mirada con curiosidad a la cabaña del guardia, sabemos que para escalar las montañas de la zona hay que pedir un permiso allí... no hay nadie. Nosotros tampoco vamos a escalara así que pasamos de largo.


El Chalten fue fundado en 1985 debido a unas disputas entre Argentina y Chile por límites territoriales. Al principio solo había 13 casas ocupadas en su mayor parte por funcionarios y policías.


Nada más entrar a El Chalten, capital nacional del senderimo, nos damos cuenta que su condición de "campamento" no ha cambiado tanto desde 1985.


Solo las las dos calles principales están asfaltados. Las demás son de tierras.


Las cabañas de madera y las caravanas (ancladas con cables de acero para que no las derribe el viento) se encuentran por todos lados.


También hay muchos hoteles que se han ido construyendo por su éxito turístico, algunas tiendas y restaurantes de lujo. Todo junto constituye una extraña mezcla... pero cualquier lugar resulta acogedor cuando empieza a soplar el viento de la Patagonía.




Incluso hay una gasolinera que se pasa la mayor parte del tiempo con el cartel de "NO HAY NAFTA" puesto.


Y todo esto a 130 kilómetros de Tres Lagos y a 240 kilómetros de El Calafate, las "ciudades" más cercanas.
Si el fin del mundo existe... se debe parecer mucho a El Chalten.

lunes, 26 de marzo de 2012

Patagonia Austral

Viajar a la Patagonia es armarse de paciencia para descubrir un de los lugares más sorprendente del mundo. La Patagonia es el mal tiempo, el viento, el hielo... la naturaleza más salvaje.

Siguiendo, como siempre, la filosofía be quick or be dead solo teníamos un billete de avión a El Calafate, unas mochilas con poco material, unos sacos de dormir y una tienda ligera.

Al llegar al Aeroparque Newbery nos encontramos con la primera sorpresa: habían cambiado la hora del vuelo y llegábamos una hora tarde (debe ser bastante normal en Argentina)... "afortunadamente" el vuelo llevaba retraso y no había salido "todavía". Después de 8 horas en el aeroparque nos informaron que el vuelo había sido cancelado hasta el día siguiente.


Por lo menos nosotros pudimos pasar la noche en nuestro apartamento de Buenos Aires... la mayoría de la gente durmió en los pasillos del aereoparque.
A las 5:00 del día siguiente ya estábamos de nuevo allí sin tener confirmación de que el vuelo hubiera sido reprogramado.


Finalmente volábamos a las 11:00.



La Patagonia también es recorrer cientos de kilómetros por pistas de ripio sin encontrar ni un alma, sin pueblos... Para llegar a El Chaltén hay que hacer 240 km así que nuestra primera misión en El Calafate era alquilar un coche.


Después de hacer los papeleos en el aeropuerto de El Calafate nos dicen que no podemos pagar con una tarjeta de crédito sin "relieve"... no nos lo podíamos creer. Media hora después conseguíamos, con muchos esfuerzos, un taxi que llegaba a un aeropuerto totalmente desierto.


Al llegar a El Calafate era la hora de la comida y todos las empresas de alquiler de coches estaban cerradas... Empezábamos a pensar que nos pasaríamos todo el viaje de un lado a otro sin conseguir. Por nuestra cabeza pasaron Las Doce Pruebas de Asterix.


Y que tampoco seríamos capaces de volver a Buenos Aires y nos pasaríamos el resto de nuestra vida dando vueltas por El Calafate... entonces nuestra suerte cambio: encontramos un lugar (mucho más barato por cierto) donde consiguieron solventar el problema de la tarjeta sin relieve. ¡Con una fotocopia!


Sin creérnoslo todavía nos pusimos en marcha. Teníamos 240 kilómetros por delante... pero en cuanto nos alejamos de El Calafate y nos concentramos en el paisaje empezamos a ver cosas increíbles: el Lago Argentino y el Lago Viedma.


Y a más de 200 kilómetros se veía la inmensa mole del macizo del Fitz Roy y el Cerro Torre!


De repente se nos habían olvidado todos los problemas que habíamos tenido para llegar hasta allí.


Por fin podiamos disfrutar de la Patagonía!




Durante el viaje hicimos varias paradas en las orillas del Lago Viedma.



Estaba todo lleno de bichos raros y todo nos llamaba la atención.


Ya a oscuras colocamos nuestra esterilla y nuestro saco y nos fuimos a dormir... Y a la mañana siguiente, al despertar, nos encontramos con esto!




¿Alguien ha estado en algún hotel con mejores vistas?
;-)