domingo, 29 de abril de 2012

Ohne Dich



Otro 29 de abril...

lunes, 9 de abril de 2012

El Chaltén... el fin del mundo

Llegando a El Chalten, cruzamos los límites del Parque Nacional de los Glaciares. Ahora, a la luz del sol, los gigantes que rodean el poblado siguen impresionando tanto como la noche anterior.

Echamos una mirada con curiosidad a la cabaña del guardia, sabemos que para escalar las montañas de la zona hay que pedir un permiso allí... no hay nadie. Nosotros tampoco vamos a escalara así que pasamos de largo.


El Chalten fue fundado en 1985 debido a unas disputas entre Argentina y Chile por límites territoriales. Al principio solo había 13 casas ocupadas en su mayor parte por funcionarios y policías.


Nada más entrar a El Chalten, capital nacional del senderimo, nos damos cuenta que su condición de "campamento" no ha cambiado tanto desde 1985.


Solo las las dos calles principales están asfaltados. Las demás son de tierras.


Las cabañas de madera y las caravanas (ancladas con cables de acero para que no las derribe el viento) se encuentran por todos lados.


También hay muchos hoteles que se han ido construyendo por su éxito turístico, algunas tiendas y restaurantes de lujo. Todo junto constituye una extraña mezcla... pero cualquier lugar resulta acogedor cuando empieza a soplar el viento de la Patagonía.




Incluso hay una gasolinera que se pasa la mayor parte del tiempo con el cartel de "NO HAY NAFTA" puesto.


Y todo esto a 130 kilómetros de Tres Lagos y a 240 kilómetros de El Calafate, las "ciudades" más cercanas.
Si el fin del mundo existe... se debe parecer mucho a El Chalten.

lunes, 26 de marzo de 2012

Patagonia Austral

Viajar a la Patagonia es armarse de paciencia para descubrir un de los lugares más sorprendente del mundo. La Patagonia es el mal tiempo, el viento, el hielo... la naturaleza más salvaje.

Siguiendo, como siempre, la filosofía be quick or be dead solo teníamos un billete de avión a El Calafate, unas mochilas con poco material, unos sacos de dormir y una tienda ligera.

Al llegar al Aeroparque Newbery nos encontramos con la primera sorpresa: habían cambiado la hora del vuelo y llegábamos una hora tarde (debe ser bastante normal en Argentina)... "afortunadamente" el vuelo llevaba retraso y no había salido "todavía". Después de 8 horas en el aeroparque nos informaron que el vuelo había sido cancelado hasta el día siguiente.


Por lo menos nosotros pudimos pasar la noche en nuestro apartamento de Buenos Aires... la mayoría de la gente durmió en los pasillos del aereoparque.
A las 5:00 del día siguiente ya estábamos de nuevo allí sin tener confirmación de que el vuelo hubiera sido reprogramado.


Finalmente volábamos a las 11:00.



La Patagonia también es recorrer cientos de kilómetros por pistas de ripio sin encontrar ni un alma, sin pueblos... Para llegar a El Chaltén hay que hacer 240 km así que nuestra primera misión en El Calafate era alquilar un coche.


Después de hacer los papeleos en el aeropuerto de El Calafate nos dicen que no podemos pagar con una tarjeta de crédito sin "relieve"... no nos lo podíamos creer. Media hora después conseguíamos, con muchos esfuerzos, un taxi que llegaba a un aeropuerto totalmente desierto.


Al llegar a El Calafate era la hora de la comida y todos las empresas de alquiler de coches estaban cerradas... Empezábamos a pensar que nos pasaríamos todo el viaje de un lado a otro sin conseguir. Por nuestra cabeza pasaron Las Doce Pruebas de Asterix.


Y que tampoco seríamos capaces de volver a Buenos Aires y nos pasaríamos el resto de nuestra vida dando vueltas por El Calafate... entonces nuestra suerte cambio: encontramos un lugar (mucho más barato por cierto) donde consiguieron solventar el problema de la tarjeta sin relieve. ¡Con una fotocopia!


Sin creérnoslo todavía nos pusimos en marcha. Teníamos 240 kilómetros por delante... pero en cuanto nos alejamos de El Calafate y nos concentramos en el paisaje empezamos a ver cosas increíbles: el Lago Argentino y el Lago Viedma.


Y a más de 200 kilómetros se veía la inmensa mole del macizo del Fitz Roy y el Cerro Torre!


De repente se nos habían olvidado todos los problemas que habíamos tenido para llegar hasta allí.


Por fin podiamos disfrutar de la Patagonía!




Durante el viaje hicimos varias paradas en las orillas del Lago Viedma.



Estaba todo lleno de bichos raros y todo nos llamaba la atención.


Ya a oscuras colocamos nuestra esterilla y nuestro saco y nos fuimos a dormir... Y a la mañana siguiente, al despertar, nos encontramos con esto!




¿Alguien ha estado en algún hotel con mejores vistas?
;-)

domingo, 4 de marzo de 2012

Actividad Programada: La Maliciosa y Garganta del Infierno

Fecha: 10/03/2012

Hora Inicio: 9:00

Hora Fin: 16:30

Punto de encuentro: Aparcamiento del Valle de La Barranca

Ficha de la excursión: (abre en otra ventana para verla más grande)




Otra información:

Información sobre el sistema MIDE

Más información sobre el material


Si quieres participar en nuestras actividades puedes ponerte en contacto con nosotros en:


martes, 28 de febrero de 2012

Espolón Rosa al Peñotillo

Una semana después de escalar en el Peñotillo Bajo volvimos para escalar el Espolón Rosa ( V-, 125m) al Peñotillo.


Depués de unas dudas iniciales encontramos lo que parecia el inicio de la vía.


Sandra empezó el primer largo que resulto ser muy bonito e impresionante.


El segundo (largo de transición), el tercero y el cuarto los hizó Juan.
El ambiente ya era muy alpino y las vistas increibles.


Con el quinto y el sexto largo Sandra cerró un estupendo día de escalada.

martes, 14 de febrero de 2012

Cruz del Sur y Desconocida al Peñotillo Bajo

Si nos gustase estar rodeados de gente todo el día nos iriamos al futbol. Por eso dejamos La Pedriza para otro día y nos fuimos a escalar al Peñotillo Bajo.


Para llegar al Peñotillo hay que andar casi 2 horas, así que nunca suele haber nadie.
Y es un pedrusco bastante interesante para hacer vías de 2 largos.


Empezamos con Cruz del Sur (IV+, 80 m).


Juan se dio el primer largo.


Y Sandra el segundo.
Depués hicimos Desconocida (IV+. 75m).
El primero para Sandra.


Y el segundo para Juan (el orden de los factores no altera el producto ;-).


Y ya de vuelta en la Barranca corrimos al hotel a tomarnos una cerveza fresquitas... que calor!!!