viernes, 17 de agosto de 2007

Pirineos en Andorra

La verdad es que todo surgió en diez minutos. Ya nos habíamos hecho a la idea de pasar las vacaciones de agosto en la playa cuando pensamos en robar unos días para hacer lo que más nos gusta: montaña!

No se muy bien por que, pero un pequeño articulo de una revista nos llamo la atención: "Senderismo sin impuestos". El articulo hablaba del senderismo en Andorra, no tenia nada de especial pero debió de activar algún mecanismo oculto y poco después discutíamos sobre los detalles de nuestra escapada. Faltaba concretar muchas cosas pero ya estaba decidido.

Al día siguiente ya teníamos las reservas de hotel hechas. Los siguientes días los empleamos en preparar la logística (comida, equipo, etc) y las ascensiones ( mapas, guias, elegir las rutas, comprobar las previsiones meteorológicas, etc)... justo una semana después el maletero de nuestro Alfa Romeo parecía a punto de reventar.

Nunca antes habíamos estado en Andorra y durante los siguientes días que pasamos allí vimos algunas cosas asombrosas... y algunas decepcionantes. A pesar de que no hay ninguna montaña andorrana que supere los 3000 metros Andorra es un lugar de alta montaña increíble, los picos escarpados se suceden continuamente en todas direcciones de forma vertiginosa y los valles y lagos de origen glaciar encuentran repartidos por todos los lados. En justicia hay que reconocer que Andorra es un lugar hermoso... y los que allí viven lo explotan al máximo !!!

Andorra tiene tantas estaciones de esquí que es imposible imaginar como sería lo montaña sin ellas, casi es posible recorrer el país de un extremo a otro en esquíes enlazando las pistas y remontes de una estación con la siguiente. Los teleféricos ascienden a los lugares más bellos haciéndolos accesibles a todo el mundo. Todo esto puede parecer una bonita estampa invernal a los esquiadores de pista y los "turistas rurales" pero en verano es posible ver las heridas que las voladuras y las instalaciones han dejado en la montaña. Por otro lado la presión a la que se ve sometida la montaña debido a la "oleada" de esquiadores que patean la zona es inmensa.

En Andorra las ciudades desbordan totalmente los estrechos valles de los que disponen para edificar con edificios. En estas ciudades encontrar aparcamiento es un problema serio y los ruidos son constantes.



Todo esto hace que Andorra sea la zona del Pirineo más habitada y más contaminada, bastante alejado de la bucólica imagen que viene a la mente cuando pensamos en el Pirineo. Es cierto que la montaña es generosa y puede ofrecer mucho a todos los que nos acercamos a ella y todos tenemos derecho a disfrutar a nuestra manera pasando un día en el campo, esquiando, haciendo excursiones de raquetas o escalando. Tristemente el dinero siempre va por delante y, si el esquí es lo que da dinero, no importa lo que haya que hacer en la montaña para poder explotarla al máximo, la falta de respeto a la fauna, a los otros usuarios de la montaña y a la montaña misma vienen rodando detrás.

Es precisamente por esta situación que la montaña andorrana es mucho más accesible. Las largas marchas de aproximación de varios días que muchas veces son necesarias en otras partes del Pirineo no existen en Andorra. Las carreteras llegan "cerca" de casi todo y aunque algunas rutas se puedan hacer algo largas las posibilidades para actividades de un día son muy grandes. Nosotros decidimos hacer excursiones ligeras de un día, prescindiendo así de material de vivac y del exceso de comida.


miércoles 1 de agosto
Pas de la Casa - Pics d'Envalira

A Pas de la Casa llegue protestando por que nos habían cobrado 6 € de peaje por un túnel de 200 metros ( además el peaje no estaba indicado como tal). Una vez allí seguí protestando por que la oleado de franceses que cruzaban la frontera para comprar "barato" habían colapsado la entrada y el atasco era enorme. Luego seguí protestando por que no había sitio para aparcar. Una vez dejamos nuestro Alfa en el aparcamiento de la estación de esquí y empezamos andar continué protestando por los destrozos que habían hecho en la montaña y por el polvo que se levantaba cada vez que soplaba un poco de viento de los caminos que utilizaban los camiones para aplanar las pistas. ¡Ese fue nuestro estreno en Andorra!



Solo cuando llegamos al Coll dels Issards y la carretera y sus ruidos quedaron lejos pudimos empezar a disfrutar de la montaña. Desde allí se desplegaba una magnifica vista del Pic de Fontnegra.



Desde allí alcanzamos el Port de Fontnegra sin dificultades y poco después el Pic d'Envalira ( 2827 m).



Desde allí nos dirigimos al Pic Negre d'Envalira ( 2821 m) que quedaba justo al lado.



Desde el Pic Negre d'Envalira también había buenas vistas del Pic d'Envalira.



Cuando bajamos pudimos disfrutar del Estany de les Abelletes bajo el Pic de les Abelletes.



A la vuelta nos llamo la atención una estructura al lado de la carretera y decidimos parar... era un rocódromo !!!





Estuvimos haciendo un poco el tonto y nos dio bastante lastima no haber traido el equipo completo de escalada para pasar algún rato... aunque no nos hubiera dado tiempo. Además el coche no lo hubiera resistido !!!



jueves 2 de agosto
Arinsal - Coma Pedrosa

- "La Coma Pedrosa es la más alta de Andorra"
- "Pues habrá que subir, ¿no?"

Y así empezó. Como empiezan siempre estas cosas, por que aunque parezca un poco infantil a la mayoría de las personas que hacemos montaña miramos de reojo la altura de la montaña que queremos subir. No tiene por que ser la más bonita, la más difícil o la ascensión más divertida... pero es la más alta!!!
Supongo que es como los caballos que tiene un coche o los metros que tiene una casa. ¡Todos llevamos un niño dentro!

Había previsiones de tormenta para ese día así que cargamos con ropa de abrigo e impermeable... cuando empezamos a andar no había ni una nube y el sol amenazaba con achicharrarnos. Bueno, paciencia, luego nosotros nos íbamos a reír de todos los que iban en pantalón corto!

Desgraciadamente, las previsiones meteorológicas también fallan y a veces hay que cargar con ropa que no se usa y otras hay que bajar pitando por que el tiempo empeora sin que nadie lo espere. Durante todo el día hizo un calor horrible que provocó que nuestra pequeña paliza de 10 horas fuese mucho más dura.

La fuerte pendiente fue una constante desde el principio y poco tiempo depués de haber salido ya teníamos unas estupendas vistas de Arinsal.



Pronto llegaríamos al Collet de Coma Pedrosa donde hicimos un pequeño descanso para comer unas barritas y unos sandwiches.



Dejamos a la izquierda el refugio de Coma Pedrosa y nos internamos en el Pla de la Coma Pedrosa que, tras un breve respiro, continuaba con una cuesta con mayor inclinación todavía. Después de rodear las Basses de l'Estany Negre y el Estany Negre comezamos a ascender por la cresta de Coma Pedrosa por la que alcanzamos la cumbre ( 2939 m).



Desde allí tuvimos unas vistas estupendas de la Pica d'Estats



y del Pic de Tristaina y el Pic de Font Blanca.



En la misma cumbre nos comimos el bocadillo y, al consultar nuestro altímetro, nos sorprendimos por que llevabamos acumulados ya más de 2000 metros de desnivel!!!

Sinembargo lo peor estaba por llegar. El primer aviso lo tuvimos al bajar a la Collada del Forat dels Malhiverns donde una empinada cuesta llena de piedras sueltas entorpeció nuestro paso. Desde allí ascendimos al Pic de Baiau ( 2886 m) desde donde tuvimos una vista más completa del Pic de Coma Pedrosa y del Circ de Baiau.





A partir de aqui nos esperaba el peor rato de nuestras vacaciones. Durante nuestra bajada desde la Collada del Forat dels Malhiverns al refugi del Pla de l'Estany encontramos tanta piedra suelta que en muchos casos teniamos que ir con mucho cuidado y utilizando las manos continuamente para no deslizarnos pedrera abajo que en algunos puntos era muy empinada. Aunque inicialmente pensamos que ese era el camino más corto para la vuelta tuvimos que ir tan despacio que tardamos más de 2 horas en alcanzar el refugi del Pla de l'Estany llenos golpes y magulladuras y con muy poca agua. Desde allí ya solo nos quedaba arrastranos por la pista que nos llevaba de nuevo al coche.


sábado 4 de agosto
Puente de la Baladosa - Pic d'Escobes

Vall d'Incles pasa por ser el valle mejor conservado de Andorra ( y realmente eso fue lo que nos pareció) y es precisamente allí donde se encuentra el puente de la Baladosa, nuestro punto de partida para alcanzar el Pic d'Escobes.

Hay que reconocer que el Pic d'Escobes no estaba en la lista inicial de ascensiones que pretendíamos hacer. Los preparativos se hicieron muy rápido y no hubo mucho tiempo de leer acerca de todas las montañas de la zona. En cuanto el Pic d'Escobes su modesta altura ( 2781 m) y el hecho de que que no sea una de las ascensiones más populares debido a su dificultad hizo que no lo tuvieramos en cuenta inicialmente. Una vez vimos las fotos de la montaña cambiamos todo el plan para poder subirla. Su silueta y la necesidad de llegar escalando por cualquiera de sus caras nos atrajo sin remedio.



Otros alicientes era contemplar Vall d'Incles y los Estanys del Juclar ( uno de ellos es el más grande de Andorra). La excursión no nos defraudo en absoluto ya que, además de cumplir con creces nuestras expectativas, encontramos la soledad y la naturaleza en estado puro que no habíamos encontrado hasta ese momento en Andorra.



Desde el puente de la Baladosa alcanzamos por un camino marcado los Estanys del Juclar desde donde ya era visible el Pic d'Escobes.



Rodeamos el Primer Estany por la derecha y cruzamos entre los dos por una pasarela. Desde allí nos dirigimos a la Collada del Juclar.



Desde la collada del Juclar nos dirigimos al coll de l'Alba y una vez allí ascendimos al coll de Noé por un camino muy empinado y confuso en una pedrera. El coll de Noé nos sirvió de base para atacar a las cumbres del Pic de Noé ( 2748 m) y del Pic d'Escobes. El acceso al Pic de Noé lo hicimos directamente por la cresta por un camino fácil pero muy expuesto. Las vistas desde allí merecieron la pena ( Pid d'Escobes, Pic de Rulhe, Pic de l'Alba).





Los 70 metros de trepada al Pic d'Escobes ( con dificultad de hasta II- y algunos pasos expuestos) fueron una maravilla.



Desde la cumbre las vistas del Rulhe y de otros picos eran impresionantes.



Ya durante la bajada el sol tiñó de dorado los Estanys del Juclar.




Después de la excursión solo nos quedó pensar que la experiencia de esta ascensión en Andorra solo la hubiésemos cambiado por la misma ascensión en condiciones invernales... casi se nos olvidaba la paliza nos acabamos de dar tras casi 10 horas de actividad.


domingo 5 de agosto
Pic de Tristaina

Hay que reconocer que, después de la paliza de la Coma Pedrosa y del Pic d'Escobes,
ya estábamos algo cansados. Aún así quisimos mantener el plan y realizar la ascensión al Pic de Tristaina y a sus famosos lagos.

Dejamos el coche en un bar de una estación de esquí (como no!) y empezamos andar por una ladera pelada que discurría bajo el teleférico que sube al Port de Creussans. Enseguida llegamos al collado desde donde divisamos el Estany de Ming y el Pic de Tristaina.



Un poco más adelante topamos con el Estany de Més Amunt. Lo rodeamos por la derecha y ascendimos a otro pequeño circo con lagunas entre el Pic de Tristaina y el Pic de Arbella. Desde aquí nos dirigimos a directamente a un camino bastante marcado que asciende en lazadas por la ladera del Pic de Tristaina y que poco a poco se va complicando con algunos pasos poco expuestos ( las dificultades no llegan al II).



Una vez ganada la arista cimera nos dirigimos a la cumbre ya sin ninguna dificultad y en pocos minutos ya estábamos en la última de nuestras cumbres andorranas.



Desde allí las vistas de la Pica d'Estats eran estupendas.



También divisamos la Coma Pedrosa y el Pic de Font Blanca. En la cumbre nos comimos el bocadillo asombrados por el azul intenso del Estany Forcat ( ya en tierras francesas).



La bajada la hicimos con alegría por haber logrado todos nuestros objetivos, pero también con cierta tristeza sabiendo que ya nos nos quedaba poco para abandonar estas montañas tan castigadas pero tan bellas que en un periodo tan corto de tiempo ya habíamos aprendido a apreciar.